Usuario: Contraseña: Registrate ya!

VIOLENTO...

Nombre Autor:Ale González
Edad: 22
Hobby:
contacto: articulos@lpc.cl

Reseña

Compartir

Ya todos sabemos qué es lo que está ocurriendo en nuestro país durante estos días y la verdad es que escribir algo en épocas como estas no sé si sea tan fácil debido a que a medida que pasan los días podemos no sólo enterarnos sino que ver con nuestros propios ojos cuál es la realidad de nuestro país, y cuando todo ello trasciende a un conjunto de personas y se enfoca en las familias es aún más complicado sentirse impotente frente a tanta necesidad y tan poco en las manos como para ayudar. Hay familias enteras que están sufriendo y pasándola mal. Sinceramente no quiero escribir las crónicas de una muerte anunciada y tampoco quiero medirme en las palabras a la hora de querer comunicar todo lo que quisiera decirte en este pequeño párrafo. No quiero decir que este es un remezón que el país se merecía porque somos tan malos que era hora de que algo así pasara para que nos pegáramos el alcachofazo, no quiero decir que hay responsables e irresponsables culpables de algo que no podemos controlar. A pesar de todo y de todos Dios es nuestra fortaleza, nuestro refugio en los tiempos de angustia y de dolor. Ayer leí esto y es lo que te quiero dejar: debemos dolernos con los que duelen como si fuéramos nosotros mismos lo que pasáramos por el dolor, tener misericordia y actuar. Cristo vino a la tierra a dar su vida por nosotros porque supo cumplir la orden de Dios, ser obediente, ponerse en nuestro lugar y darlo todo para que hoy tengamos vida eterna. Creo, en realidad estoy convencida, de que ya no es tiempo de discursos bonitos, de oraciones que hagan llorar a las masas, de palabras llenas de emocionalidad para conmover corazones; sinceramente si no nos dolemos con lo que estamos viendo, oyendo y viviendo, es porque realmente nuestros corazones se han vuelto de piedra y es hora de que se vuelvan de carne para que puedas comprender qué es lo que está pasando. Esta es la oportunidad de oro para poder ser las manos, los brazos, el hombro, los ojos las palabras y la vida de Cristo para otros, no la desperdiciemos, es tiempo ya de que nos dejemos de tonteras y nos pongamos las pilas con aquello que está preocupando el corazón de Dios. Yo no me quiero sumar a la histeria colectiva de que esto es el fin y de que ya se nos acabó el tiempo para actuar, de hecho creo que es todo lo contrario, no sé, pero si este no es el tiempo de la acción qué más puede llegar a ser. Verdaderamente quisiera y me gustaría mucho que estas palabras puedan servir para que nos remezcamos, hace tanto que venimos diciendo que ya no necesitamos a bellos durmientes en los ministerios, sino que necesitamos guerreros y valientes. Muchos oran pidiendo porque Dios levante a una generación  valiente y perdónenme patudez, pero esa generación ya está levantada y somos tú y yo, si no lo hacemos nosotros lo harán las piedras, los burros y quizá qué otras cosas usará Dios para llegar a quienes lo necesitan. No te quedes con los brazos cruzados y ponte en sintonía con la acción celestial…

nadie a posteado